El logotipo - Tamaños mínimos Manual de Identidad corporativa - The menstrual club 5,7 cm 3,9 cm 2,8 cm 1,7 cm 1,3 cm 1 cm El logotipo de The Menstrual Club está creado a partir de unas formas, que depen - diendo de su tamaño, tendrán que ser modificadas para que la legibilidad de la imagen corporativa no se vea afectada. En este esquema queda reflejado que, a partir de menos de 1,3x0,9 cm de tamaño, el imagotipo se quedará con su interior de TMC Si la imagen es escalada a un tamaño menor o igual que 1 cm, solo permanecerá la forma de la gota. 0,7 cm 1 cm 1,3 cm 2 cm m c 3 m c 5 , 4 Al igual pasaría con esta segunda opción para la imagen de TMC. En este esquema queda reflejado que, a partir de menos de 1,3 de tamaño, el namin - go de The Menstrual Club, tendrá que valiar su tamaño, igualando la altura de la gota Si la imagen es escalada a un tamaño menor o igual que 1 cm, solo permanecerá la forma de la gota.

Las hormonas del ciclo menstrual y sus fases

Sabes que eres cíclica. Puedes relacionar tus cuatro fases del ciclo con las estaciones del año y las de la luna. Te sabes de “pe a pa” en qué fases estás más enérgica, productiva, introspectiva o sociable. Sin embargo, hay unas diminutas sustancias químicas manejando los entresijos de tu ciclo, como si fueran las operadoras de la atracción de esta montaña rusa que es tu cuerpo. Las hormonas rigen nuestro ciclo y son las responsables de las diferentes sensaciones por las que transitamos cada mes.

Antes de “ponernos al lío” permíteme presentarte a nuestras dos grandes protagonistas: el estrógeno y la progesterona. Ellas forman parte de las hormonas sexuales femeninas. Ambas son hormonas esteroideas, es decir, que fabrican células endocrinas a partir del colesterol. Su “fabricación” se realiza en los ovarios en mayor medida, pero también participan las glándulas suprarrenales, ubicadas en la parte superior de cada riñón. Aún así, no son las únicas.

¿Te atreves a descubrirlas todas?

¿Cómo afectan las hormonas al ciclo menstrual?

Las hormonas dirigen nuestro ciclo menstrual. Y en ese vaivén por el que transitan, donde unas predominan o disminuyen dependiendo de la fase del ciclo en la que nos encontremos, hacen que participe todo el cuerpo.

Aunque interfieren muchas más hormonas, los estrógenos y la progesterona tienen unas características muy significativas, y que influyen directamente en nuestro ciclo:

Los estrógenos, que empiezan a predominar en la fase menstrual y siguen hasta la ovulación. Se sabe que nos ayudan a mejorar el aspecto de la piel, refuerzan nuestro sistema cardiovascular y óseo, el deseo sexual… Tiene muy buena fama ya que muchos expertos la consideran la hormona de la “felicidad”. 

Dentro de los estrógenos, hay tres tipos que podemos reconocer. Por un lado, está presente el estradiol, que se produce a través de la testosterona (sí, la hormona típicamente masculina). Como curiosidad, es el que está más presente durante los años de fertilidad. Entre ellos también encontramos el estriol que se sintetiza a partir de la androsterona, que aumenta muchísimo si nos quedamos embarazadas y es imprescindible para comprobar que la gestación siga su curso. Y, por último, pero no por ello menos importante la estrona, que se sintetiza gracias a su compañera la progesterona y se produce en el ovario y en tejido adiposo.
 
En cuanto a su complementaria, la progesterona, actúa sobre todo después de la ovulación y se mantiene hasta el comienzo de la menstruación. Su nombre ya nos dice algo de ella: es importantísima para la gestación. A mí me parece que es la hormona más “maternal”, ya que su función es preparar al endometrio para facilitar el asentamiento del embrión, y sigue protegiéndolo durante en embarazo.

La progesterona también nutre al endometrio ( la mucosa que recubre el interior del útero), y hace que este tenga unas proteínas especiales para que el óvulo fecundado esté seguro y crezca bien. Es una hormona muy trabajadora, pero también puede hacer que te sientas mucho más cansada e introspectiva. ¡Normal, tu cuerpo está trabajando muchísimo!

Aún así, hay muchísimos más factores y hormonas que influyen en el ciclo menstrual. Si pudiéramos establecer una fórmula para descubrir en qué participan en nuestro ciclo, sería algo así:

El ciclo menstrual es el resultado de la interacción entre

  1. Hipotálamo, que mantiene la temperatura corporal, e influye en conductas como la alimentación, la ingesta de líquidos…

  2. Hipófisis, que se encuentra  en la base del cráneo. Su función es controlar la actividad de otras glándulas y regular algunas funciones del ciclo menstrual y del cuerpo como el desarrollo o la actividad sexual. La hipófisis produce la hormonas luteinizante y foliculoestimulante, que originan la ovulación y estimulan a los ovarios para producir estrógenos y progesterona.

  3. Ovarios, situados justo en la parte baja del abdomen, a ambos lados del útero. Como te he chivado antes, son las encargadas de producir, principalmente, el estrógeno y la progesterona… Como curiosidad, ¿sabías que son del tamaño de una almendra?

  4. Y el útero, que también es súper importante en nuestro ciclo menstrual, es el órgano reproductor femenino que se encuentra en la pelvis, entre el estómago y las caderas. También se le llama “matriz”, tiene forma de pera, y es la primera “cuna” donde crece un ser humano.  

Todos ellos están comunicados durante el ciclo, preparados para una posible fecundación. Por ello, también influyen en nuestra salud, sensaciones y emociones a lo largo del ciclo.

¿Te he contado ya que dentro de nuestro ciclo, existen diversos ciclos? ¡Pues sí! Aunque lo reducimos a uno, en términos científicos, el ciclo menstrual está influenciado por varios ciclos que se complementan entre sí:

El ciclo ovárico, dividido entre la fase folicular y la luteínica; y el ciclo endometrial diferenciado en tres fases: la proliferativa, secretora y de descamación o menstruación. Ambos son importantísimos para nuestro ciclo… ¡Sigue leyendo, que te lo cuento más abajo!

Hormonas que actúan en la menarquia

La menarquia es el comienzo de nuestra vida cíclica. Y aunque da para otro post, podemos hacer un pequeño recorrido de los cambios fisiológicos que se producen en el cuerpo de una mujer, o mejor dicho… De una niña o adolescente.

Alrededor de los 10 años empiezan la pubertad, siendo también habitual desde los 8 hasta los 14 años. De hecho, se estima que la edad promedio es  12,6 años, aunque en esto cada niña es un mundo y todas tienen sus propios tiempos: dependen del nivel socioeconómico, el origen geográfico o el propio estilo de vida… Por eso desde Escuela CYCLO siempre reivindicamos que comparar suele ser un error.

Lo curioso es que la edad promedio de la primera menstruación varía muchísimo a lo largo del tiempo. De hecho, a principios del siglo XX era de 16 o 17 años, pero ahora la media ha bajado hasta los 12 años. Todo esto puede ser una consecuencia de las nuevas formas de vida, alimentación y hábitos actuales.

La menarquia, por tanto, se suele producir entre los 10 y los 16 años. Los ovarios comienzan a “activarse” y empiezan a producir las hormonas cíclicas: los estrógenos y la progesterona. 

Lo habitual es que al mismo tiempo se desarrollen los senos, el vello pubiano y el axilar. Aún así, la concentración de estrógenos y la hormona luteinizante (que te presento más adelante) no empieza a aumentar hasta los 9-12 años.  Una vez alcance su máximo desarrollo tendrá comienzo su primera menstruación y el inicio de su vida fértil. Aunque este no sea indicador de que ya sea una mujer adulta o no.

En las primeras menstruaciones es muy habitual que haya intervalos muy grandes o muy cortos, con flujos de sangre muy variables y la presencia de ciclos anovulatorios, es decir, un ciclo en el que los ovarios no han podido liberar los óvulos. Aunque después de dos años desde la primera menstruación, lo habitual es que se vayan estabilizando.

Qué hormonas actúan durante el ciclo menstrual

Como te comentaba antes, las hormonas que actúan durante el ciclo menstrual se dividen en “dos ciclos”: el ciclo ovárico y el ciclo endometrial. En realidad, podríamos dividirlos en muchos más (el ciclo hormonal de la hipófisis, el de las hormonas sexuales, el endometrial y el ovárico), pero… Para no volvernos locas… ¿Qué tal si lo agrupamos? Let’s do it!

El ciclo ovárico 

Probablemente el más conocido y el que más te puede llegar a sonar. Si pudiéramos resumir qué es exactamente el ciclo ovárico sería algo así: es el “motor” y lo que se desarrolla -principalmente- en los ovarios y el eje córtico-hipotálamo-hipofisario.

En la primera parte del ciclo  se crean los folículos ováricos, que empiezan su carrera de maduración y segregan estrógenos. Cuando se ha producido el mayor pico de estrógenos, se produce la ovulación y el folículo maduro se convierte al fin en cuerpo lúteo. En ese momento, nuestro cuerpo empieza a producir estrógenos… Pero gana “por goleada” la cantidad de progesterona.

A la progesterona y al estrógeno ya los conocemos de sobra… Pero no te he hablado aún de dos hormonas muy, pero que muy importantes. Te las presento ahora mismo.

La hipófisis segrega unas hormonas claves para el desarrollo natural del ciclo: Las hormonas luteinizante y foliculoestimulante (hormonas conocidas como gonadotropinas), que hacen posible la ovulación y ayudan a los ovarios a producir estrógenos y progesterona. Vamos, que son los figurantes de la película de tu ciclo… Esos personajes que aparecen en un punto clave de la historia y ayudan a los protas a salir bien parados.

La hormona foliculoestimulante (FSH)

La hormona foliculoestimulante aparece al principio del ciclo y ayuda a los ovocitos a crecer y convertirse en óvulos maduros, por lo que también estimula la producción de estrógenos. Además… ¿sabías que los hombres también tienen esta hormona? ¡Les ayuda sobre todo a la producción de espermatozoides!

La hormona luteinizante (LH) 

Algunos le llaman “lutropina”. Es la ayudante del estrógeno para que se produzca la ovulación. También es muy inteligente ya que al mismo tiempo prepara una secreción de hormonas esteroideas foliculares, como la progesterona, para preparar el endometrio para una posible fecundación. 

¿Qué es el ciclo menstrual?

Por tanto, con todo lo que hemos mencionado, sabemos que el ciclo menstrual se compone de dos ciclos (¡bueno, más!) que se comunican y se complementan. Uno ocurre en los ovarios y otro en el útero.

A lo largo de nuestro ciclo -que dura en torno a 24 y 38 días- las hormonas viajan por nuestra sangre para permitir que los ovarios y el útero tengan la posibilidad de acoger una nueva vida. Es decir, los estrógenos empiezan a aumentar -ayudados por la hormona foliculoestimulante FH– y alcanzan un pico en torno a la mitad del ciclo. En ese momento, la hormona luteinizante LH ayuda a los estrógenos para que el ovocito salga del folículo y se cree el cuerpo lúteo, que producirá progesterona. En ese momento, la progesterona empieza a reinar. Si no se ha producido la fecundación, el cuerpo lúteo se va degradando, con un descenso de progesterona y estrógeno, hasta dar paso a la menstruación.

En fin, ¡una locura! Y luego vuelta a empezar. Una y otra vez. ¿No sientes un poco de mareo?

Hormonas en la fase folicular

La fase folicular es la primera parte del ciclo ovárico. Empieza el día 1 (sí, con el primer día de sangrado) y puede durar hasta 14 días. De todas formas… No te guíes exclusivamente por estos datos.  Esta fase puede ser muy variable y depende de muchos factores ambientales, de estilo de vida y alimentación.

Durante la menstruación los niveles de estrógeno y progesterona son bajos. Mientras tanto,  el hipotálamo empieza a regular en la hipófisis las hormonas gonadotropinas GnRH (te recuerdo: la hormona foliculoestimulante y la luteinizante). Y conforme termina el sangrado la hormona foliculoestimulante FSH aumenta. 

Como te comentaba, al principio de esta fase, los niveles de estrógenos -concretamente de estradiol E2- estarán bajos. Poco a poco, y gracias al aumento de la FSH y la retroalimentación hormonal, empieza a subir el estradiol y la inhibina (que controla de la secreción de FSH). Todas estas hormonas trabajarán para desarrollar un grupo de folículos.

Fase ovulatoria y sus hormonas

Justo antes de la ovulación, un folículo dominante empieza a desarrollarse más y más. La hormona foliculoestimulante FSH y sobre todo hormona luteinizante LH empieza a aumentar. Esta última, con la colaboración del estrógeno -que llega a su punto más alto-, hace que se libere el óvulo y de comienzo la ovulación. A partir de ese momento la progesterona empieza a elevarse.

Las hormonas que actúan en la fase luteínica

La última fase del ciclo ocurre justo después de la liberación del óvulo y todo su recorrido hasta la degradación. Las hormonas luteinizante y foliculoestimulante están “de bajona”.  Los niveles elevados de estradiol E2, progesterona e inhibina provocan lo que se conoce como “un feedback negativo”, por lo que  ambas hormonas  gonadotropinas LH y FSH dejan de trabajar.

Se abre paso el cuerpo lúteo (que se produce por el folículo liberado que no ha sido fecundado) que empieza a producir progesterona. 

Fases del ciclo endometrial

Con todo este festival de hormonas, a veces nos olvidamos de la capa interna del útero… ¡El endometrio! Que tiene incluso el poder de descamarse para dar lugar a la menstruación y al inicio de otro ciclo de nuestra vida.

El endometrio se modifica gracias a todas las hormonas de las que hemos hablado, y por eso, simultáneamente, podemos distinguir dos fases: la fase proliferativa y la fase secretora.

Fase proliferativa y sus hormonas

La fase proliferativa empieza con la menstruación y seguirá hasta la ovulación. Al principio, la mucosa endometrial se está descamando y el epitelio (tejido constituido por células íntimamente unidas)  está muy “delgado” y con muy poquitas glándulas.

Más adelante el endometrio empieza a cambiar. Esta etapa, coincide con la fase proliferativa ovárica, y por tanto el nivel de estrógenos empieza a ascender.  El endometrio, influido por esta hormona, empieza a engordar ¡¡de 3 a 10 veces de su volumen habitual!! Por tanto, aumentan sus vasos, estroma y estructuras glandulares.

Al final de la fase la altura media del endometrio es de unos 6-8 mm y comienzan a desarrollarse glándulas endometriales.

Hormonas de la fase secretora

El objetivo del endometrio en la fase secretora es: generar un líquido espeso muy rico en nutrientes -como una especie de “nido”- para asegurarse de que el óvulo fecundado se instale correctamente. Por eso, tu endometrio, influenciado por la hormona sexual progesterona que ha producido el cuerpo lúteo, empieza a crear glándulas con un aspecto algo “tortuoso”

En la fase final de esta etapa, en lo que se conoce como la fase premenstrual, disminuyen los niveles hormonales (estrógeno y progesterona) y el cuerpo lúteo se atrofia, dando lugar a la menstruación y a otro nuevo ciclo ovárico y endometrial. 

Un viaje alucinante por tu cuerpo, donde actúan hormonas “protagonistas”, “figurantes” y en el que colabora e influye todo tu organismo. Una historia fascinante que ya conoces.

Be a #TabooBreaker