El logotipo - Tamaños mínimos Manual de Identidad corporativa - The menstrual club 5,7 cm 3,9 cm 2,8 cm 1,7 cm 1,3 cm 1 cm El logotipo de The Menstrual Club está creado a partir de unas formas, que depen - diendo de su tamaño, tendrán que ser modificadas para que la legibilidad de la imagen corporativa no se vea afectada. En este esquema queda reflejado que, a partir de menos de 1,3x0,9 cm de tamaño, el imagotipo se quedará con su interior de TMC Si la imagen es escalada a un tamaño menor o igual que 1 cm, solo permanecerá la forma de la gota. 0,7 cm 1 cm 1,3 cm 2 cm m c 3 m c 5 , 4 Al igual pasaría con esta segunda opción para la imagen de TMC. En este esquema queda reflejado que, a partir de menos de 1,3 de tamaño, el namin - go de The Menstrual Club, tendrá que valiar su tamaño, igualando la altura de la gota Si la imagen es escalada a un tamaño menor o igual que 1 cm, solo permanecerá la forma de la gota.

Meditación y menstruación ¿Qué podemos conseguir?

¿Qué entendemos por meditación?

Cuando hablamos de meditación, muchas veces lo primero que nos viene a la cabeza es el yoga, una esterilla en suelo, incienso y dejar la mente en blanco. 

Nos hemos ido construyendo una idea de lo que significa meditar un tanto limitada y en ocasiones contraproducente. 

A menudo nos imaginamos que meditar es muy complicado, que cuesta y que no sirve de gran cosa. Y, sobre todo, cuando pensamos en la meditación muy pocas veces pensamos que pueda tener alguna relación con la menstruación.

Pero nada más lejos de la realidad. 

La meditación puede ser una gran aliada durante todo nuestro ciclo, pero sobre todo se convertirá en tu mejor amiga si el dolor menstrual está presente en tu vida, sea por el motivo que sea. 

¿Cómo está relacionada la meditación con la menstruación?

Existen muchísimos tipos de meditaciones hoy en día, provenientes de diferentes tradiciones y escuelas. Quizás hayas probado alguna meditación guiada ya, o a lo mejor estés familiarizada con las técnicas de respiración yóguicas llamadas Pranayama. Sin embargo, si nunca has oído hablar de meditación, no te preocupes, porque la meditación es para todas y todos, sin importar tu nivel o experiencia. 

En concreto, la meditación centrada en la respiración (conocido en ocasiones como breathwork en inglés) puede ser una puerta de entrada hacia una menstruación más serena y fácil de sobrellevar. 

Si te estás preguntando cómo puede ser eso posible, a continuación, te revelamos el secreto. 

Meditación para el dolor menstrual

El dolor físico, como los calambres abdominales que quizás tengas cuando menstruas o pre-menstruas, puede ser aliviado si aprendemos a guiar a nuestro cuerpo para que, en vez de cerrarse y luchar contra esas molestias, consiga relajarse, expandirse y dejar que la naturaleza haga su trabajo ancestral. Porque, en la mayoría de los casos, hacerse un ovillo y apretar la barriga cuando tenemos molestias no es la estrategia más adecuada. 

Una de las mejores maneras que tenemos a nuestro alcance, en cualquier momento y totalmente gratis, para activar esa relajación y expansión es nuestra respiración. 

Pero no cualquier tipo de respiración sirve, y mucho menos la respiración de la “vida moderna”. 

Hoy en día, nos pasamos muchas horas sentadas en sillas, que quedan genial en una sala de trabajo pero que no han sido diseñadas para nuestros músculos y huesos; llevamos ropa apretada que no ayuda con la circulación sanguínea; y por si fuera poco en muchos casos no tenemos tiempo suficiente para parar, desacelerar y mimar a nuestro cuerpo cuando hace el esfuerzo colosal de menstruar. 

Por ello, en estas condiciones, la mayoría de las veces nuestra respiración es corta, poco profunda y no saca partido de todo el potencial del diafragma ni del nervio vago. 

Sin entrar en un millón de detalles anatómicos y técnicos, las dos cosas que tenemos que recordar son

  • La respiración diafragmática utiliza el diafragma para crear más espacio en nuestra caja torácica y, por lo tanto, cuanto más espacio tenemos mejor podemos tomar aire y utilizarlo. 
  • El nervio vago, que se encarga de activar el sistema parasimpático, está muy ligado al diafragma. 

Y quizás te preguntes, genial… todo claro, pero ¿cómo me ayuda esto a mí con mis dolores menstruales?

Pues ahí reside la belleza de la meditación a través de la respiración diafragmática.  

Qué puedo conseguir mediante meditación

Cuando respiramos hondo y diafragmáticamente, estamos oxigenando el cuerpo de manera más eficiente. Si te fijas, para respirar profundamente necesitas más tiempo, por lo que las inspiraciones y espiraciones son más lentas. Con esto conseguimos darle más tiempo al cuerpo para poder aprovechar todos los beneficios de la respiración, oxígeno hacia dentro, CO2 hacia fuera. 

Además, cuando respiramos con el diafragma le estamos dando un pequeño masaje a los órganos internos del vientre, por lo que generamos unos procesos de circulación y depuración que le vienen genial a nuestro cuerpo menstruante. 

Y lo más importante es que la respiración diafragmática activa nuestro nervio vago y a su vez nuestro sistema nervioso parasimpático, el cual se encarga de darle la señal a la mente y al cuerpo de que es hora de relajarse, de nutrirse, de reparar, de restaurar. 

Eso es precisamente lo que queremos, que nuestro cuerpo y mente se relajen y nos ayuden a canalizar y manejar el dolor. 

Nuestros cuerpos han sido diseñados para respirar así, lento y profundo, pero nuestro estilo de vida ha ido comprimiendo el espacio y cambiando nuestra postura corporal y por todo ello nos cuesta más respirar diafragmáticamente, es decir, de manera eficiente. 

Otra ventaja importantísima de la respiración meditativa es que nos ofrece una herramienta de concentración extremadamente potente. 

Cuando respiramos hondo de manera consciente estamos llevando toda nuestra atención a ese momento, a esa respiración, a la sensación del aire entrando y saliendo. Quizás sepas que a nuestro cerebro no se le da muy bien hacer dos cosas a la vez, por lo que si te concentras plenamente en respirar de una manera concreta, tu mente no puede estar también captando el dolor a gran intensidad a la misma vez. 

Es como si la mente no fuera incapaz de hacer multitasking y esto lo podemos aprovechar a nuestro favor. 

Si me concentro sola y puramente en respirar no le doy tiempo ni espacio a mi mente para concentrarse en el dolor. 

A la vez, después de unos minutos respirando conscientemente, cuanto más concentrada estoy en esas respiraciones profundas, más se activa mi sistema parasimpático, y por lo tanto más se relaja mi cuerpo. Cuanto más se relaja mi cuerpo, más espacio puedo crear en la zona dolorida y más se relajan los músculos de la zona pélvica. 

Por lo que ayudo a mi cuerpo a funcionar de manera más eficiente y relajada, con espacio y libertad, para que pueda expulsar lo que ya no necesita. 

Suena fascinante, ¿verdad?

Pues anímate a probarlo cuando quieras en este vídeo donde podrás aprender a respirar de manera profunda y aliviar parte del dolor menstrual.

Sandra Marín González es profesora de yoga certificada y registrada con International Yoga Alliance. Sandra completó su formación en Vinyasa Yoga (200 RYT) y Yoga Nidra (50 RYT). En su canal de meditación online, Sandra comparte meditaciones guiadas, ejercicios de respiración y enseñanzas filosóficas basadas en los textos yóguicos y budistas. En 2019 fundó el proyecto Yoga Drishti, donde se aúnan todo tipo de prácticas, eventos y recursos para ayudar a cualquier persona a llevar una vida más serena. Puedes visitar su página web.
También puedes practicar meditaciones gratis con Sandra aqui.
Y en su perfil de Instagram encontrarás toda la información sobre cursos y talleres.

Además, Sandra Marín, una de nuestras profesoras en The Menstrual Club, nuestra plataforma de educación mesntrual. Si aún no estás dentro ¡Te esperamos!